Cultura de nuestro estado: el son jarocho (Parte I)

Cultura de nuestro estado: el son jarocho (Parte I)

Por Mar Morales

A los nacidos en Veracruz se nos conoce por disfrutar del baile y de la música.

Un par de jarochos en trajes típicos bailando al ritmo de una marimba es una imagen tradicional de nuestro estado que se reconoce en cualquier parte del mundo.

En lo personal me fascinan los sones jarochos, por ello, y reconociendo mi ignorancia, me propuse conocer su origen y encontré lo siguiente, que a continuación les comparto para que se enamoren más de nuestro estado.

La Bruja (Son Jarocho)

¿Qué es el son jarocho?

El son jarocho es la música típica de la región del Sotavento veracruzano. Se caracteriza por la alternancia de melodías instrumentales y melodías cantadas llamadas pregones. Es un género musical con una carga identitaria muy importante tanto en la lírica como en la instrumentación y tiene influencias de la música caribeña, la música barroca española y otros géneros musicales propios de México. Los sones son de origen popular y se reinterpretan de acuerdo al gusto de cada conjunto jarocho; también los pregones asociados con cada son pueden modificarse por cada intérprete y la improvisación es un elemento indispensable. 

Las jaranas —guitarras que varían tanto en su tamaño como en su registro musical— son el instrumento principal de los conjuntos jarochos tradicionales, aunque el arpa, el güiro, el marimbol, el violín y el cajón se han ido integrando a los sonidos jarochos. Un elemento indispensable del son es el sonido del zapateado sobre la tarima, lo que liga la parte musical con la parte dancística y con la expresión comunitaria de la música: el fandango. 

El Cascabel, intrepetación de TLEN HUICAN

Cabe mencionar que la palabra son es un nombre genérico con el que históricamente se han reconocido distintos géneros de música popular alrededor de México. Es por esto que tenemos sones huastecos, jaliscienses, istmeños, etcétera.   

 El Chuchumbé y la aparición del son jarocho

El son jarocho comienza su historia oficial generando polémica. La primera mención importante al género se hizo a través de una carta que fray Nicolás Montero envió al Santo Oficio como denuncia de una música y un baile “sumamente deshonesto”. En su carta, fechada el 20 de agosto de 1766 en la ciudad de Veracruz, argumenta que este nuevo ritmo “se baila con ademanes, meneos, zarandeos, contrarios todos a la honestidad y mal ejemplo de los que lo ven como asistentes… se baila en casas ordinarias de mulatos…, soldados, marineros y broza”. La Inquisición prestó oídos a la carta para después prestar oídos al son y escandalizarse aún más por su letra irreverente y de alto contenido sexual. La canción de las que hablaba fray Montero era el Chuchumbé y la resolución del Santo Oficio fue prohibirla inmediatamente en todo México.

Fuente: https://matadornetwork.com/es/el-son-jarocho-y-el-fandango/

Continuará…

Deja una respuesta