Desde La Parroquia. Cuando el río suena…

Desde La Parroquia. Cuando el río suena…

Por Mar Morales

Ayer le contaba sobre el tremendo temblor que debió sacudir la vida de la señora Yunes cuando vio a la “querida amiga” de su apocado esposo al lado del actual alcalde porteño.

No debió, por supuesto, sorprenderla, pero al fin y al cabo a ninguna mujer le debe encantar el tema…

Tampoco debe encantarle (mucho menos a su familia) que la elección no esté concluida y que se vaya a ir todo para atrás.

Los Yunes, anótelo bien, ya se van.

Hoy el run run de que se va a repetir la elección en Veracruz estuvo más que fuerte.

Ya no hablamos solo de lo que se dice en radio pasillo. Tampoco, lea usted bien por favor, de que los simpatizantes de Morena o incluso personajes de peso del partido digan que se repetirá.

Le sugiero que se sacuda la idea de que no se sabe perder, de que están “ardidos” , de que así son todos los morenos.

La elección en el puerto jarocho se va a repetir y los Yunes, le repito, ya se van.

Por un lado la diputada electa, Rosa María Hernández, dijo hoy en conferencia de prensa que la elección está en manos del Tribunal Electoral, donde se revisan todas las irregularidades.

Pero no fue solo la diputada Rosa María la que abordó el tema.

 Marlon Ramírez Marín, actual dirigente estatal del PRI, dijo que Paty Lobeira tiene sus días contados como “alcaldesa electa” ya que debido a la caída

  del Magistrado José Luis Vargas como Presidente del TEPJF se le había movido muy feo el piso al clan Yunes, pues Vargas Valdez, acusado de corrupción y retirado por la misma causa de su cargo, era la única esperanza de quedarse con la alcaldía porteña y que se diera carpetazo a la impugnación de la elección.

Y es que fíjese usted, dios los hace y ellos se juntan.

El ex magistrado resultó bueno para la uña, le gusta el billete, pues, y está acusado de blanquear más de 30 millones de pesos.

Los Yunes, al tener de camarada a tan peculiar personaje, pensaron que caían en blandito y que iban a llegar a sobornar al magistrado depuesto para salirse con la suya, pero se les cebó.

Al parecer la señora Lobeira anda esta semana con el pie izquierdo y nada le sale bien.

Bueno, tan mal andan las cosas, que mejor ChiquiMiguel anda buscando quedarse con la dirigencia estatal de su partido, que después del pasado periodo electoral no quedó tan bien parado.

Me cuentan las malas lenguas que Miguel anda queriendo colarse y darle una patada a Tito Delfín, quien se perfilaba como el posible sucesor de Joaquín “el chapito” Guzmán.

De prosperar en su deseo, será su premio de consolación.

Y lo va a necesitar, porque los Yunes ya se van.

Lo que se pondrá interesante es la rebatinga que se avizora en su partido, donde de sobra sabemos que después de los sillazos del Día del Amor, quedó más que fracturado.

No, el panorama para la dinastía Yunes no es nada halagador. 

Que se den de santos que no acaben en la cárcel y se conformen con que regresen a la señora Lobeira a su casa porque de repetirse la elección, ella no podrá competir.

Es una pena, y lo digo de corazón, que doña Paty esté a nada de quedar como el juguete que su marido utilizó para  pretender perpetuar su desmedida ambición.

Por lo pronto, le sugiero a usted que ponga a enfriar la champaña porque falta poco, muy poco. 

Los Yunes, ya se van.

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