«No me toques»: Samantha denunció abuso sexual en camión de Veracruz

«No me toques»: Samantha denunció abuso sexual en camión de Veracruz

A poco más de una semana del 8M, cuando las veracruzanas marcharon para exigir un alto a la violencia de géneroSamantha fue víctima de una agresión sexual cuando abordó un camiónen el puerto de Veracruz.

Samantha León, una joven de 22 años, estudiante de Comunicación, subió a un camión de la ruta Infonavit Texcoco para dirigirse a su domicilio la tarde del martes 16 de marzo.

Tras abordar el camión del transporte público, la joven fue agredida por un sujeto que tras masturbarse frente a ella se le acercó para tocarle las piernas.

Samantha no resistió la agresión, por lo que, directamente, le reclamó al hombre y le exigió que dejara de masturbarse y tocarla.

«Le pegué y se dobló, le grité ´no me toques´, se hizo un desmadre», dijo.

Mientras trataba de menguar la situación, un grupo de personas la atacó verbalmente por presuntamente agredir al hombre que momentos antes la atacaba. 

A través de redes sociales compartió su caso, al mismo tiempo que externó su molestia por lo que le sucedió.

«Para que tengan cuidado, niñas, tengan cuidado por dónde andan, tengan cuidado de verdad en todo momento» expresó entre lágrimas.

Aseguró que las personas que viajaban en el autobús -al menos 20- se percataron de la situación, pero hicieron caso omiso a pesar de su incomodidad.

El caso de Samantha no es aislado en la zona conurbada VeracruzBoca del Río, pues hace dos semanas, Itzel Vallejo fue agredida por un hombre aparentemente bajo los efectos de las drogas que la tocó sin su consentimiento en varias ocasiones cuando iba a bordo de un camión de la ruta Norte-Sur.

A diferencia del caso de Samantha, los pasajeros reprendieron al sujeto por agredir en repetidas ocasiones a Itzel y a otras mujeres que se trasladaban en el camión hacia la zona norte del puerto.

Itzel aseguró que una mujer adulta le reprochó al hombre sus actos asegurando no es la primera ocasión que lo hacía. 

Tanto Samantha como Itzel comparten que no es la primera vez que les sucede algo similar, pero sí la primera vez que se defienden de esta manera.

«Vale más que mil personas te tachen de loca o agresiva, a dejar que un vato siga haciendo esas pendejadas», afirmó Samantha.

Después de la denuncia pública de Samantha, su bandeja de mensajes se llenó de las historias de otras mujeres que pasaron por situaciones parecidas.

(Con información de la silla rota)

Deja una respuesta